Por Tita Hasbun
Publicista de Moda
"Y así granizaron sobre ella (sobre Preciosa) cuartos, que la vieja no se daba manos a cogerlos. Hecho, pues, su agosto y su vendimia, repicó Preciosa sus sonajas..." La gitanilla, Cervantes.
Agosto mes del bombardeo escolar cargado de ofertas, propagandas, hasta recetas para regresar a clases, también no faltan algunos consejos, planes, tips para las compras con sus modas y tendencias y la emoción de los niños y adolescentes de mostrar su parafernalia, compartir con sus compañeros y compañeras de aula, las expectativas de “los nuevos” alumnos por conocer es lo único que le gana la batalla al acabarse las vacaciones.
Pero y el presupuesto familiar ¿quién podrá defenderlo? ni el Chapulín Colorado, ni las nuevas Tortugas Ninjas o la esperada película de humor “Cantinflas” (a 103 años de su nacimiento y a estrenarse en este mes) nos hará olvidar la contienda vivida en librerías, tiendas, las compras por internet y demás tareas previas al cole, además del comercio ventajista que también “hace su Agosto”.
La temporada escolar es la segunda época más comercial del año, ahí es que se cumple a cabalidad el dicho "hacer el agosto" - cuyo origen en la antigüedad alude a la recolección de cereales, aceitunas, uvas y otros frutos del campo durante la época más fructífera -la estival- y, por extensión, a los beneficios que se obtienen de la venta de una buena cosecha.
Ya es conocimiento de todos que es la ocasión oportuna para los comerciantes universales , quienes sacan provecho a lo “Flash Gordon” valiéndose de la euforia de miles de niños quiénes asaltan las tiendas eligiendo los cuadernos, mochilas y loncheras de sus personajes favoritos, los atuendos que propone la moda escolar , las laptops de última tecnología y siguiendo un papiro terrorista e interminable de materiales que hay que comprar y siempre a mitad del año hay que recargar (algún mantra existe porque nunca los agotan y siempre piden más).
Sin ganas de lloverle a la fiesta escolar , ni venir a ésta hora con recomendaciones (ya para cuando usted lea este articulo el rebaño ya habrá iniciado las clases ) pero creo que debemos analizar fríamente la naturaleza de ésta estampida de compras ( sea para ésta ocasión como cualquier otra) porque como dicen: el horno esta cada vez menos para galletitas…y la única salida Salomónica es dejar esa forma compulsiva y echadora de vainas y como mamíferos primates progresar estableciendo prioridades para distinguir entre lo necesario y lo deseado y enseñar a nuestros hijos no sólo a cuidar más los útiles nuevos o los que han sobrevivido del año pasado , sino disciplinarlos para que desarrollen buenos hábitos de ahorro y manejo de presupuesto no importa que estén pequeños .
Hay que integrarlos e involucrarlos en la planificación familiar para que entiendan los objetivos financieros y prioridades de la familia (comprar un carro nuevo, ir de vacaciones, pagar los estudios…) ser abiertos y honestos con ellos y orientarles sobre el valor del dinero y la cantidad que gastamos, para que aprendan a comprar y gastar pero ciñéndose a una cifra ya estipulada.
La responsabilidad financiera es una parte crítica de la educación y, al igual que otros importantes hábitos y actitudes como la cortesía, el orden, respeto y los hábitos de estudio, se adquiere desde edad muy temprana.
Los niños no pueden aprender el valor del dinero si nadie se lo enseña. Normalmente, con 5 ó 6 años, ya son capaces de comprender conceptos financieros básicos. Aprovechemos las ocasiones para explicarles:
- Que mamá y papá tienen que trabajar muchas horas para ganar dinero.
- Que cuando nos pagan, dejamos el dinero en un banco para que nos lo guarde.
- Que ese dinero es necesario para pagar cosas importantes como la casa, el carro, la gasolina, la comida, el colegio, la ropa, la electricidad, el teléfono…
- Que sólo podemos sacar del banco o del cajero el dinero que allí hemos dejado. Cada vez que sacamos dinero, nos queda menos en el banco.
- Que cada vez que se compra algo con la tarjeta de crédito, también se gasta el dinero guardado en el banco.
- Que si se gasta todo ya no queda más.
- Que siempre hay que ahorrar un poco para poder comprar cosas especiales como los regalos o las vacaciones o para emergencias.
- Que tener más dinero no hace que una persona sea mejor que otra, pero sí permite tener más oportunidades.
Con ello nuestros hijos empezarán a recibir la lección más importante en sus vidas, respetarán el valor del dinero, serán agradecidos, compasivos, benevolentes y los estaremos educando para un mejor futuro.






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