domingo, 7 de diciembre de 2014

¿Por qué me gusta la navidad?

¿Por qué me gusta la navidad?

Tienes la libertad de elegir: saber o no saber. Puedes desprenderte de tu antigua y cómoda actitud asi como lo haces con un vestido, y adoptar cada día una actitud totalmente nueva y aprender. Es así de sencillo.
Por Tita Hasbun 
Intentar describir las razones y actividades relativas a los días de Pascua navideña, no vista solo por la necesidad de arreglar el hogar, de vestir nuestras mejores galas, lucir ese accesorio deseado que nos decora cada año, o realizar ese viaje que con tanto esmero y entusiasmo hemos planificado… sino esforzarnos por descubrir el verdadero sentido de la Navidad y poder transmitirlo a los nuestros. Ése amigo (a) lector, es el real desafío en éstos tiempos de tanta distracción e inversión de lo realmente importante.
¿Por qué me gusta la Navidad? A mi porque el arte se manifiesta en una mayor dimensión, la música adquiere otros decibeles decantando felicidad, me permite soñar como en el cine, disfrutar y ver cómo la moda se viste de formas, colores y estilos más puros, decentes y elegantes, la varita de la generosidad nos encanta y somos más caritativos, hay un “love is in the air” y nos une una historia de amor universal: la del nacimiento del niño que se convirtió en el hombre más revolucionario e influyente con una doctrina única y repleta de amor que le da sentido a la humanidad!
Claro es la época perfecta para intercambiar regalos, armar fiestas con familiares y amigos, disfrutar de aperitivos y comer lo que sólo en ésta época es costumbre y eso es parte de la magia de la temporada; pero, sería interesante que a partir de allí empezáramos a hacer un análisis de por qué nos gustan las cosas, ¿por qué la hacemos? Si actuamos porque nos las plantean como buenas y válidas y es parte de una tradición que hay que seguir, más no sentir, y si somos como un rebaño que sigue las ofertas y demandas.
A todos nos gusta ir de tiendas, ornamentar nuestros hogares de cuánto animal del Polo Norte, del Sahara o del circo (ahora si es que hay bestias y personajes dantescos para decorar) llenar de luces y montar Belenes y no hay nada de malo en ello. Al contrario, es la manera de nosotros festejar la vida y el legado cristiano, y el querer vestirnos bonitos o irnos de viaje, caramba hasta nos lo merecemos porque trabajamos, pero con el paquete pascuero también no olvidemos de dar esa sonrisa y compartir con quienes menos tienen, de darnos más que esperar recibir, de detenernos a pensar qué tanto sabemos y vivimos como la navidad quiere que lo hagamos, ¿por qué celebrarla? ¿Puedo ser un héroe o heroína de amor ésta Navidad? Porque la navidad no es frívola, frívola es vivirla sin saber la historia que lleva detrás.
Y con ello también entender que cada año que despedimos es una oportunidad que se nos presenta para recibir otro nuevo, con sus retos, metas, planes y novedades.
Que cada día que nos levantemos por la mañana solo tenemos que tomar una decisión importante, no es que ropa nos vamos a poner, ni como nos vamos a peinar, sino si vamos a elegir entre tener una buena o mala actitud porque puede ser nuestro mayor impedimento o nuestra herramienta mas poderosa puesta para los 365 días que vienen.
Feliz año amigos lectores y recuerden que si confían … Algo bueno está a punto de pasar!

No hay comentarios:

Publicar un comentario